
Cerca de 2 mil personas de todo México y Centroamérica se reúnen en el Encuentro de Juventud y Familia (EJF) 2026 del Regnum Christi. Bajo el lema “Un Reencuentro con el Corazón”
El EJF es una experiencia del Regnum Christi que reúne a jóvenes, matrimonios, familias, laicos consagrados, consagradas y Legionarios de Cristo en un ambiente de encuentro, formación y familia espiritual. Este año tendrá como sede el Centro Cultural Universitario de Guadalajara.
A lo largo de sus distintas ediciones, ha sido un espacio para compartir la fe, fortalecer vínculos y renovar la misión. Para quienes participaron en encuentros anteriores, significó también el nacimiento de amistades, apostolados, vocaciones y caminos de entrega que han continuado dando fruto con los años.

Su regreso en 2026 busca ir más allá de recuperar una tradición. Bajo el lema “Un Reencuentro con el Corazón”, la propuesta es volver a encontrarse con Cristo, celebrar la alegría de pertenecer a una familia espiritual y regresar a la vida cotidiana con un renovado sentido de misión al servicio de la Iglesia y de los demás.
Uno de los momentos destacados será la participación de Arturo Elías Ayub, la cual se suma a una conversación que el EJF propone en torno al éxito, la familia, los valores, la fe y el propósito de vida.
El viernes habrá un concierto de la Orquesta Filarmónica Mariachi Nuevo Tecalitlán, espacios de convivencia y música en vivo. El sábado llegará la Virgen de Zapopan y a partir de esa mañana se abrirá también una capilla de adoración, que permanecerá con música en vivo durante la jornada.
El programa continuará con testimonios, conferencias y paneles que abordarán temas como el amor, la construcción de los sueños, los desafíos de los jóvenes en el mundo actual y la búsqueda de una vida plena.
Entre las actividades se encuentran Las Familias en Busca de la Santidad, un panel de Teología del Cuerpo y un espacio dedicado a profundizar en la vocación familiar dentro del Regnum Christi. El Encuentro de Juventud y Familia concluirá con la Misa de clausura y un último espacio de convivencia entre los participantes.
Después de ocho años, Guadalajara será nuevamente punto de encuentro para una familia espiritual que busca volver a lo esencial: reencontrarse con Cristo, reencontrarse con los demás y regresar a casa renovada para la misión.